¿Crees que puedes tener altas capacidades pero no sabes si evaluarte?

¿Tienes dudas sobre en qué consiste una evaluación de altas capacidades?

Cuando empiezas a plantearte la posibilidad de tener altas capacidades, es probable que surjan dudas y miedos acerca de la evaluación.

¿Merece la pena evaluarse de adulta?

¿Y si sale mal?

¿Qué pasa si «no soy»? 

Puede incluso que hayas descubierto tus altas capacidades a través de tu hijo o hija y tengas dudas también acerca de su evaluación.

Tranquila porque no eres la única.

En el post de hoy te explico en qué suele consistir la evaluación psicopedagógica de altas capacidades y algunas consideraciones a tener en cuenta.

Test de inteligencia o de CI (Conciente Intelectual)

¿Y si no llego a 130?

El primero de los miedos, y en torno a la cual gira la evaluación de altas capacidades, es el famoso test de inteligencia  en el que se mide el CI o cociente intelectual.

A poco que hayas leído sobre altas capacidades, puedes estar tranquila sabiendo que la mayoría de los expertos saben ver más allá de un CI 130.

Y, si aún no has leído nada sobre ello, te recomiendo 5 libros aquí.

Si tú miedo principal es no llegar a 130 y descubrir que no eres lo que pensabas,  puedes estar tranquila desde ya. 

Un buen profesional con una buena valoración va a saber ver tu potencial, resolverá todas tus dudas y te dará las respuestas que necesitas.

En mi último post hablé sobre el CI así como de los diferentes perfiles de altas capacidades, tal y como se evalúan en España (échale un vistazo).

¿Qué test de CI existen y qué miden?

El principal y más utilizado es la escala Wechsler.

En la escala Wechsler tenemos el WISC (para niños entre 6 y 16 años) y el WAIS (para adultos a partir de 16).

Las aptitudes intelectuales que mide la escala Weschler son las siguientes:

  1. Razonamiento abstracto (lógico, perceptivo)
  2. Razonamiento verbal (o comprensión verbal)
  3. Memoria de trabajo
  4. Velocidad de procesamiento (o velocidad de razonamiento)

La escala para adultos contiene las siguientes pruebas:

Extraído de stimuluspro.com (puedes acceder en el enlace).

En esta entrada de Fundación CADAH tienes más información sobre las pruebas de la escala Wechsler para niños (aunque es similar a la de adultos y puedes hacerte una idea).

Dado que hay muchas circunstancias que pueden influir en los resultados e invalidarlos (lo que vendría a ser un falso negativo), una buena evaluación, además de esta escala, puede incluir algunas otras pruebas de aptitudes de refuerzo.

Otras escalas que pueden utilizarse:

  • Stanford-binet
  • Kaufmann
  • BAS-II
  • Reynols

En una buena evaluación, aunque se base en los resultados de un test específico, como la escala Wechsler, se pueden combinar varias pruebas de aptitudes que complementen los resultados o incluso para comprobar o validar algunos resultados.

Otros aspectos a evaluar

Historia escolar y personal

Tu historia escolar previa es importante, así que cuenta todo lo que recuerdes y cosas que te hayan contado de tu infancia que puedan ser relevantes.

Además de tu historia escolar previa, será importante cómo te hayas sentido a nivel laboral, tus malas o buenas experiencias: si destacabas respecto a tus compañeros, si has tenido dificultades para encajar en el trabajo etc.

Test de personalidad

Hay algunas características comunes entre las personas con altas capacidades que suelen destacar, por eso un test de personalidad, como prueba de apoyo puede ayudar a complementar muy bien el test de inteligencia junto con tu historia personal.

Orientación profesional

Si además de querer conocer tu potencial sientes que necesitas cambiar de rumbo y no te gusta tu profesión actual hay algunas evaluaciones que incluyen un test de orientación profesional que, junto con el test de personalidad, te dará una idea más concreta de qué va mejor contigo. 

A veces nos gustan cosas que no se nos dan bien o, al revés, se nos da bien algo pero no nos gusta. 

En el equilibrio está la virtud y nunca es tarde para cambiar de profesión.

Creatividad

Aunque la creatividad pueda considerarse un factor más dentro de la inteligencia, en el caso de la escala Wechsler la creatividad no se valora por lo que habría que utilizar una prueba específica para ello.

Aunque en el caso de lo que se conoce como talentos simples (si no sabes a qué me refiero pincha aquí) el talento creativo puede ser uno,  entre los expertos se habla de un nivel de creatividad elevado en la población de altas capacidades.

Por eso en el caso de que la prueba de aptitudes no incluya esta variable es interesante que haya una prueba aparte que valoré esta aptitud. 

Alta sensibilidad

Muchos casos de alta capacidad (aunque no todos) se da una alta sensibilidad: sobreexcitación motora, sensibilidad a los ruidos, a las luces, a las texturas…

Aunque esto se puede dar en personas que no tengan altas capacidades, y a su vez tener altas capacidades no implica que tengas porque tener una alta sensibilidad, es cierto que es algo bastante común dentro de las altas capacidades.

Por lo tanto, ya sea a través de un perfil sensorial o un cuestionario, es importante valorar esta cuestión para establecer la hipótesis de una alta capacidad.

El falso negativo

Aquí empiezo poniendo esta cita de Kaufman, que creo que explica lo que aquí quiero transmitir:

Se trata de una estupidez, de una interpretación errónea muy frecuente. No existe tal cosa como el CI de una persona. Este es un constructo que varía. Cambia el test de CI, y verás cómo cambia el CI. Cambia de examinador, el día de la prueba, el estado de humor de la persona evaluada o el nivel de alerta del examinador, y verás cómo cambia el CI. Evalúa a una misma persona doce veces y obtendrás doce CIs diferentes

(Kaufman, 2009, p. 3, visto en Tourón, 2019).

Las condiciones de la evaluación importan y mucho, sobre todo en el caso de los peques.

Si estás nerviosa, tienes una autoestima baja y te da miedo mostrar tus capacidades, si no te sientes cómoda con el evaluador (recordemos la importancia del efecto Pigmalión), no vas a dar lo mejor de ti y el resultado no va a ser óptimo.

Es fácil percibir en nosotras los nervios, pero los peques no tienen esa capacidad de autorregulación para darse cuenta de que están ante esa prueba.

Yo misma me puse nerviosa en una de las pruebas de mi evaluación: cálculo mental.

Tengo un trauma con las matemáticas y, aunque soy muy visual y soy capaz de operar mentalmente, aprendí mal y mi forma de calcular mentalmente digamos que es poco funcional.

Me puse tan nerviosa que casi me echo a llorar.

Mi evaluador se dio cuenta de que no había tenido una buena relación con las matemáticas en el colegio, dado que mi razonamiento abstracto era bastante elevado y no cuadraba no el mal resultado en cálculo mental.

Afortunadamente no se trataba de una prueba determinante.

Sin embargo, un episodio como el que te acabo de contar en un niño o una niña en una prueba que sea más relevante puede influir mucho en el resultado final.

Ojo con la doble excepcionalidad

Las dificultades como la que te he contado, en el caso de una doble excepcionalidad es más importante si cabe y aquí el evaluador debe tener mente abierta, capacidad de análisis y conocimiento suficiente sobre las altas capacidades como para darse cuenta de qué un TDAH, una dislexia, discalculia o el autismo, pueden estar tapando la alta capacidad.

Una persona con dislexia por ejemplo, puede obtener un mal resultado en según qué pruebas de comprensión verbal.

Las dificultades pueden tapar las aptas capacidades e invalidar el resultado de la prueba, de ahí la importancia de la especialización del profesional y su conocimiento de esta realidad.

Sea un gabinete genérico o especializado, es importante que tenga buenas referencias respecto a la evaluación de altas capacidades.

Los profesionales no sabemos de todo. La especialización y actualización es clave para identificar las altas capacidades adecuadamente y que no se nos escape.

¿Dónde me evalúo?

Evaluación en adultos

Cuando eres adulto tienes que buscar un gabinete privado, obviamente.

Todo dependerá de si prefieres primero hacer un test de screening o cribado o si directamente quieres una evaluación completa.

Un test de cribado o screening un test rápido que establece la hipótesis de si puedes tener o no altas capacidades.  En algunos gabinetes puedes escoger esta opción en caso de no tenerlo muy claro. 

Por mi parte, soy partidaria siempre de una evaluación en gabinete especializado (dado que ya hay sospecha) y más en el caso de adultos.

Un gabinete genérico nos ayuda más en el caso de peques cuando no sabemos qué hay exactamente o partimos de dificultades de aprendizaje.

Evaluación en niñas y niños

En un mundo idílico dentro de los propios centros educativos deberían evaluar de manera rápida y eficaz pero, dado que no es así , igual que en el caso anterior la evaluación debe ser lo más completa posible. Debe partir de la historia escolar y es muy importante tener en cuenta las condiciones de la evaluación.

Cómo escoger un gabinete privado

Ya sea para ti o para tu peque, lo primero que te recomiendo es que no tomes decisiones precipitadas y no vayas con el primer profesional que veas.

Lo más recomendable es que escribas a AEST (Asociación Española de Superdotados y con talento para niños, adolescentes y adultos) y preguntes por la evaluación de altas capacidades en tu ciudad.

Una vez tengas un listado de gabinetes o expertos en altas capacidades en tu zona u online investiga sobre ellos y sobre todo busca referencias.

También puedes preguntar por redes o algún conocido que ya tenga un diagnóstico de altas capacidades.  Pero sea cual sea la información que te dé recuerda verificar por ti misma antes de tomar cualquier decisión.

Cuanta más información tengas, mejor.

Confía en tu intuición y no tengas miedo al resultado

Aunque es cierto que dependiendo de el ambiente que hayas tenido, si has desarrollado más o menos tu potencial, puedes haber «perdido facultades» por decirlo de alguna forma, puede que te sorprendas a ti misma y seas más inteligente de lo que crees.

Espero haberte ayudado, si tienes cualquier duda puedes contactar conmigo a través de ingo@haciendopedagogia.com o de mis redes sociales.