¿Tu mente es un caos?

¿Crees que eres un desastre o que no te organizas bien?

Este post es para ti, sigue leyendo 👇

Así es una mente caótica

Tienes tantas ideas y pensamientos que no eres capaz de ordenarlos.

Se te ocurren proyectos e ideas super interesantes que, de realizarlos, serían impresionantes.

En ocasiones, la complejidad de dichas ideas, reflexiones o divagaciones, parece que no llevan a ningún lado porque son (o crees que son) difíciles de materializar

Pensar así es un gran privilegio. Los mejores inventos, proyectos y aportaciones a este mundo probablemente vengan de mentes caóticas como la tuya.

Pero, seamos sinceros…

Si te identificas con lo anterior también sabrás que es fácil tirar la toalla y no hacer nada de lo que has pensado porque crees que es demasiado difícil.

Y puede que estés en lo cierto.

Pero eso no significa que no puedas lograrlo: que tengas una mente privilegiada no significa que sea fácil conseguir el «éxito».

En ocasiones, vemos a otras personas que han logrado hitos que quisiéramos lograr también y pensamos «qué suerte» pero no es suerte, hay mucho esfuerzo y sacrificio detrás, se tengan o no se tengan altas capacidades.

«Mi cerebro va más rápido que el mundo»

Cuando tienes esa sensación de multipotencial (esto es, crees que se te podrían dar bien muchas cosas) puede que te invadan pensamientos de este tipo:

“Me gustaría hacer X”, “quisiera probar X actividad”, “sería muy guay poder llevar a cabo X idea”…

PERO…

«no puedo hacer todo», «requiere mucho esfuerzo», «tengo que elegir»…

En tu mente has ejercido tantas profesiones diferentes y has emprendido tantos proyectos que la lista es interminable.

La sensación es que tu cerebro va muy rápido pero el mundo y sus procesos son muy lentos y requieren de una paciencia que tú no tienes. 

Lo quieres todo para ya y todo a la vez (sí soy🙋‍♀️).

Y aunque se te pueda tachar de perezosa o de dejada porque no haces nada de lo que te propones, nada más lejos de la realidad.

No es fácil alimentar a una mente como la tuya. Y es que tienes la sensación de que si dedicas mucho tiempo a una actividad dejas de lado las demás.

Me pasa 😫

Para un momento, siéntate y escucha

Hay días que tengo que decirme esto a mi misma:

“Sandra, para un segundo por favor, vamos a organizar esa cabeza”.

Porque por mucho que sea superdotada, a veces siento que el ritmo de mi cabeza me impide realizar todo lo que me gustaría, quiero hacer tantas cosas que tiendo a la multitarea y no me funciona. Incluso, me limita y siento que me impide avanzar.

Me encuentro con una lista de mil tareas a la que voy añadiendo más cosas que se me van ocurriendo y eso genera una sensación de ansiedad tal que, a veces, tiendes a la procrastinación, por puro agotamiento o porque crees que no eres capaz de conseguirlo.

De hecho, mientras escribo estas líneas que estás leyendo estoy pensando a la vez en multitud de cosas:

  • Pienso en el tema del próximo vídeo de YouTube y de otras temáticas de las que quisiera hablar, así que paro de teclear y cojo un papel para apuntar esas ideas y que no se me vayan
  • Se me ocurre una idea para otro post, abro otro documento Word y escribo lo que se me ha ocurrido
  • Al mismo tiempo, recuerdo que tengo que tender la ropa y hacer la comida
  • Miro el reloj para ver qué hora es y valorar si me va a dar tiempo a escribir este post antes de que llegue la hora de comer, porque claro, ya son las dos de la tarde y mi lista de tareas está sin terminar
  • Y según escribo pienso ¡pero cómo vas a terminar esa lista si son mil cosas!

Dime que no soy yo sola, que a ti también te pasa… 🤦🏻‍♀️

Organizada no se nace, se hace

El secreto de lo que pretendo con mis servicios de planificación es que todo el esfuerzo que yo invierto en organizar mi mente caótica y mi desorden mental te sirva a ti también. 

Porque lo primero que debes saber es que organizada no se nace, se hace, como ya conté en este post.

De hecho, me atrevería a decir que se me hace necesario cambiar la expresión de “Soy  muy organizada” (porque es mentira, pero es lo que la gente piensa) y empezar a decir: 

Yo, Sandra, me esfuerzo cada día por organizarme bien en pro, no solamente de la productividad de mis tareas, sino de mi bienestar mental

Pero claro eso es demasiado largo… 😅

Lo que quiero decir con esto es que no es oro todo lo que reluce y que las cosas suponen un esfuerzo.

Que veas a una persona con unas rutinas fijas, que se levanta temprano, que aparentemente tiene tiempo para todo, incluso para el autocuidado, no significa que sea fácil llegar ahí y ni siquiera mantenerlo.

¿Crees que yo me organizo bien

Pues lo cierto es que depende del día.

¿He reunido los suficientes conocimientos y herramientas para utilizarlas según el momento?

Efectivamente.

¿Me falta mucho por aprender?

Sin duda.

4 consejos para mentes caóticas

Sin más dilación (que cuando divago lo hago a gusto), aquí te traigo algunos consejos que yo misma utilizo y espero te sirvan para organizarte mejor

Recuerda que, aunque hable de mi caso poniéndome como ejemplo (ya que mi objetivo no es otro que el de hacer pedagogía 😉), debes buscar tus propias herramientas y tu propio camino

1. Revisa tu situación y tus objetivos ¿ha habido algún cambio?

En un antiguo post sobre los 3 pilares fundamentales de una buena planificación ya te comentaba la importancia del ensayo-error.

Antes utilizaba la aplicación TRELLO (aquí te enseñaba cómo utilizar TRELLO) en combinación con Google calendar, además de un calendario en papel y en ocasiones un planificador semanal, así como una lista de tareas diarias para ir tachando.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte, empezaba a darme cuenta de que eso ya no me servía y me estaba entorpeciendo. Así que, decidí centrar todos mis esfuerzos en buscar una agenda adaptada a mis necesidades.

¡Por fin la he encontrado!

Y ha sido todo un descubrimiento porque, por primera vez desde el colegio, he sido capaz de utilizar todos los días una agenda.

La moraleja es que lo que sirve en un momento de la vida, puede no servir más adelante. Por lo tanto. el primer paso debe ser revisar las herramientas que utilizas ahora y pensar si necesitas otras.

2. Busca las herramientas adecuadas

En línea con lo anterior, las herramientas de planificación más adecuadas dependerán de:

  • Tus intereses
  • El objetivo de planificación (estudio, vida, proyecto…)
  • Momento vital

Muchas veces, nos empeñamos en utilizar una agenda, porque nos parece lo más fácil, y lo que suele suceder es que empiezas utilizando una agenda y al final termina en un cajón y no la utilizas más en todo el año.

Por eso es importante que, en línea con los tres puntos mencionados anteriormente, te preguntes:

  • ¿Qué prefiero? Papel, aplicación móvil, ordenador, plantillas sueltas, agenda…
  • ¿Cuál es mi objetivo? Para, en base a ello, buscar las herramientas adecuadas)
  • ¿Qué necesito en este momento? Puede que te guste el formato papel pero que tu objetivo sea un proyecto en el que trabajas con más gente y te venga bien, además utilizar una aplicación online para organizar tareas en equipo

En este post sobre herramientas de planificación puedes ver algunas de las que te hablo.

3. Libera tu mente: tablón de ideas y libro de notas

Tener muchos pensamientos es agotador. Cuesta ponerles forma y desarrollarlos. Además, normalmente las mejores ideas se te ocurren cuando no estás trabajando. 

Por eso aquí te propongo dos herramientas útiles para solventar esta satisfactoria a la par que desquiciante sensación

TABLÓN DE IDEAS

Una herramienta muy útil para poder ver tus pensamientos de una manera más clara y tangible.

Para ello, deberás tener un tablón (evidentemente) tipo corcho para usar con chinchetas o uno de rejilla para colgar los papeles con pequeñas pinzas (yo tengo el segundo).

En este tablón, además de tener un calendario o planificador semanal para no olvidar eventos importantes, lo que hago es colgar ideas que se me ocurren, que son interesantes, pero que no puedo desarrollar en ese momento. 

Por ejemplo, tengo un papel con temáticas posibles para la web y otro para YouTube, pero sin desarrollar, solo con el nombre del tema del que podría hablar.

También lo utilizo para reflexiones muy cortas que creo me pueden servir de inspiración, así como alguna tarea que no es del trabajo y que requiera atención especial, por ejemplo: RECORDAR PASAR LA ITV ‼️

Puedes utilizar papeles o post-it de diferentes colores y tamaños para según qué tipo de ideas. 

Se trata, sobre todo, de organizar tus pensamientos por temáticas y soltarlos por escrito para liberar espacio mental.

Lo bueno es que ocupa un espacio físico en un papel al que puedes acudir en el momento en el que te sea necesario y, sobre todo, que lo tienes a la vista para no olvidarlo.

LIBRO DE NOTAS

Con la misma idea de liberar espacio mental, el libro de notas sirve para usarlo cuando estás fuera de casa.

Hay quien utiliza el móvil para esto pero a mi no me sirve. Así que llevo mi cuaderno de notas si siento que ese día estoy inspirada para escribir algo largo y una libreta pequeña para tareas de casa (o de la vida) que se me ocurran.

Personalmente, la finalidad que tienen para mi los libros de notas es usarlos cuando estoy fuera de casa y, cuando llego, me dedico a sacar toda esa información y colocarla en su sitio: si es contenido para post lo escribo en un documento, si es algo que tengo que apuntar en la agenda lo apunto y si es una idea que puedo meter en el tablón de ideas lo apunto ahí.

4. Ve de lo general a lo particular (no al revés)

Este punto es importante para mí en este momento, porque es algo que me resulta complicado.

Por primera vez, estoy emprendiendo y esto es algo completamente nuevo y diferente a lo que estaba acostumbrada. He tenido que cambiar de estrategia y mi nueva dificultad en ese sentido es priorizar

Tengo la sensación de que todo es importante y que tengo que hacerlo todo para YA.

Evidentemente, eso es imposible y priorizar es muy necesario.

Así que te comparto aquí el orden de planificación (que me estoy aplicando) para no caer en el todo para ya:

  1. Marcar objetivos anuales, semestrales o trimestrales (opcional, según el objetivo)
  2. Establecer bloques temáticos
  3. Extraer tareas mensuales, calendario mensual (importante fechas finales)
  4. Hacer horario semanal con bloques temáticos (qué día vas a dedicar a cada cosa)
  5. Extraer tareas semanales, de nuevo, por bloques
  6. Lista de tareas diaria

RECUERDA LO MÁS IMPORTANTE: PRIORIZAR

Cuando tienes tareas a largo plazo es difícil ser consciente de que no todo es prioritario.

Por eso es importante empezar por lo general (tareas a largo plazo) e ir desglosando hasta lo particular (tareas diarias).

Esta práctica te facilitará las cosas si, como yo, tiendes a poner el foco en los detalles (en lo particular) y te resulta difícil discernir lo importante o urgente de lo que no lo es.

Si, por el contrario, empiezas con una la lista diaria de tareas sin haber hecho previamente una lista semanal o mensual, es bastante probable que te agobies si no puedes terminar todo en un día (o en una semana).

Si en tu lista de tareas mensuales o planificador mensual tienes todas las tareas para ese mes, escoges de todas esas tareas las que puedes hacer esa semana.

Así evitas la presión de tener que hacerlo todo YA. 

Aunque yo no tenía este problema con los estudios, es cierto que es perfectamente aplicable, ya que no puedes estudiar todos los temas de todas las asignaturas el mismo día, por lo que este consejo puede que también te sirva si es tu caso como estudiante.

Consejos finales

Resumen de lo que más puede ayudarte (y algún consejo extra)

  • Que las herramientas sean las adecuadas
  • Priorizar, yendo de lo general a lo particular
  • Establecer bloques temáticos en el horario
  • Evitar la multitarea (hacer muchas cosas a la vez)
  • Que la información sea muy visual
  • Dedicar un día a la semana a revisar toda la planificación

Espero que te hayan ayudado estos consejos.

Si necesitas apoyo en planificación, te recuerdo que tienes disponible mi servicio estrella: Plan personalizado ✨

¿Y tú, cómo te organizas? Te leo en comentarios 👇